10 consejos para llevar a los niños al odontólogo

¿Conoces al menos a una persona que sin miedo, con placer y alegría no disimulados asista al consultorio del odontólogo? Si tu respuesta es afirmativa, entonces deberías dudar de la salud mental de esa persona. Es broma, por supuesto que hay algunas personas que visitan felices al odontólogo. Pero ¿qué hay de los niños? Aquí te dejo 10 consejos para llevar a los niños al odontólogo y que se sientan felices.

La odontología en las últimas decenas de años se ha desarrollado con gran rapidez. El uso de modernos analgésicos reduce el miedo al tratamiento de los dientes, favoreciendo su aceptación. Pero aún así, vale la pena reconocer que los procedimientos dentales, todavía no lograron alcanzar su mejor momento.

Consejos para llevar al niño al odontólogo

Consejos para llevar al niño al odontólogo

Te diré un secreto, los mismos médicos, los dentistas tampoco se sienten bien cuando tienen que visitar a sus colegas. Y esto es completamente natural, ya que el miedo es una respuesta natural del organismo. Nota que estamos hablando del adulto racional, que es capaz de lidiar con sus emociones y es consciente de la necesidad del tratamiento. Entonces, ¿qué decir del niño? ¿Recuerdas lo que sentías, cuando te tocaba la visita al odontopediatra? Por supuesto: miedo. A continuación, te dejo 10 consejos para padres de niños con miedo al odontólogo.

Consejo # 1

Por favor, querido padre, si tu hijo necesita la visita de rutina, o se queja de dolor en el diente, primero cálmate tú mismo. No es necesario que compliques la situación con frases sobre el dolor, inyecciones, agujas, sangre y dientes perforados. Utiliza menos palabras, especialmente aquellas que expresen negatividad. Ahora es lógico pasar al siguiente punto.

Consejo #2

Busca opiniones responsables que te ayuden a elegir el dentista para tu hijo. Habla con tus compañeros, la vecina del edificio o tus conocidos que tengan experiencia en el tratamiento de los dientes. Algunas veces, la opinión de los pacientes es más importante que cualquiera de los certificados y títulos del médico.

Cómo llevar al niño al dentista sin que tenga miedo

Cómo llevar al niño al dentista

Selecciona la clínica y asiste primero a la consulta con el dentista para conocer al doctor. Así te hablará de antemano sobre la metodología de un posible tratamiento. Aprender, es la forma más sencilla y fácil de perderle miedo al próximo procedimiento. Incluso entonces, debes elegir con cuidado las frases que utilizarás. Personalmente, yo nunca empleo las palabras dolor, pinchazo o perforación.

Puedes sustituir las palabras negativas con acciones más positivas como limpieza, quitar restos de comida, devolver la sonrisa perfecta, etc. Por supuesto, estamos hablando de casos de niños con un dolor agudo, cuando es necesario la intervención quirúrgica. En estos casos, es mejor hablar menos y mostrarse más tranquilo, evitando decirle que no tenga miedo. Si le dices a un niño que no tenga miedo, pensará que hay algo a lo que debería temerle.

Consejo # 3

Supongamos que el niño tiene el primer encuentro con su dentista. En función de los biorritmos del niño, elegir el mejor momento para ello. Si tu hijo se despierta temprano en la mañana vamos al médico temprano. Si el niño sigue durmiendo de día, no saques cita con el dentista a la hora del almuerzo. Cuando las fuerzas están en decadencia, las personas se vuelven mucho más temerosas.

Consejo # 4

Cuanto antes empieces a cuidar los dientes de tu hijo, más tarde será su experiencia con los tratamientos dentales. Enséñales a tus hijos a cepillarse dos veces al día y haz un seguimiento de los dulces en su dieta.

Cuando los padres de un niño de tres años dicen no saber cuándo se echaron a perder los dientes del niño, el dentista entiende que hubo negligencia por parte de los padres en el cuidado de la higiene bucal del niño. Por eso, no debes dejarte ganar por la pereza y cuida debidamente los dientes de tu pequeño.

Consejo # 5

En la primera visita al dentista lleva un juguete favorito del niño, que también debe mostrar sus dientecitos. Crea un cuento con respecto a este tema. Deja que el niño no se siente a solas delante de la incertidumbre. Difícilmente comprenderá lo que sucederá con él cuando haga aparición el miedo, que siempre suele estar presente.

Consejo # 6

No es necesario, tampoco recomendable, que toda la familia vaya con el niño al dentista. Cuando un niño ve que todos los familiares se preocupan por acompañarle al odontólogo, percibe algo negativo en la visita. Piensa: “debe ser terrible como para que mi madre, padre y demás familiares tengan que acompañarme”. Para darle más tranquilidad al niño, es mejor que solo le acompañe un miembro de la familia.

Consejo # 7

Si tu hijo ya tiene una experiencia negativa en el tratamiento dental, intenta cambiar de doctor o clínica. Consultar con el pediatra respecto a las terapias de preparación del niño antes de la visita al dentista. Tal vez, con el aumento de la ansiedad, la vulnerabilidad o la sensibilidad del niño será más recomendable hacerlo por la noche y antes de tomar los calmantes.

Niño con miedo al odontólogo

Cómo tratar a un niño con miedo al odontólogo

Si es posible, advierte a los doctores de que el niño ya tuvo experiencia en el tratamiento de los dientes. No olvides señalar lo mal que la pasó y que no quieres que se repita. No alimentes al niño justo antes de los procedimientos, limita la ingesta de alimentos a más tardar, una hora antes de la visita. El reflejo del vómito no ha sido eliminado.

Consejo # 8

Si ya una vez tuviste a tu hijo gritando y llorando durante el tratamiento de sus dientes, entonces no esperes que ahora todo suceda de forma diferente. Prepárate para afrontar los mismos episodios para el tratamiento del resto de los dientes. En estos casos no funciona la persuasión, por lo menos hasta que el niño crezca y madure más.

Sí, el miedo de antes de la visita al dentista se quedará por mucho tiempo. Por lo tanto, busca la forma de controlar la situación, y no utilices la sedación del niño como medida extrema. Además de ser peligroso para la salud de tu hijo, la calidad de este tipo de tratamiento es bastante discutible. Pero, sobre todo, esta experiencia también se marcará como negativa en la memoria del niño.

Consejo # 9

Si tu bebé sufre de aumento de la actividad motora, cambios frecuentes de humor y es excesivamente emocional, si tiene un aumento de la ansiedad y el miedo ante el tratamiento de los dientes es bastante fuerte, entonces vale la pena reflexionar sobre la aplicación de una mezcla de oxígeno y nitrógeno para calmar el pequeño paciente.

El niño al principio de la recepción respira a través de la máscara de varios minutos. Así se tranquiliza y relaja, al mismo tiempo. Después, durante todo el tratamiento, permanece consciente, lo que es muy importante para la mayoría de los padres. Los últimos 5 minutos del tratamiento, el niño respira oxígeno puro, después de lo cual los restos de la mezcla son expulsados definitivamente de los pulmones. Puedes averiguar las clínicas, donde se aplica este tipo de anestesia y discutir todos los detalles directamente con el doctor.

Consejo # 10

Queridos padres, su hijo depende enteramente de ustedes a una cierta edad. El cuidado de su salud, el estado de los dientes y de toda la cavidad bucal también es su deber. No sean perezosos para limpiar los dientes de su niño por la mañana y en la noche.

Deben estar al tanto de la cantidad de golosinas que consume su niño y enjuagarle la boca después de comer. Y no posterguen la visita a un dentista hasta después de que el niño empiece a quejarse de dolor. O peor aún, si en el momento de la aparición de los dientes se enferma por varios días. Esto complicará la labor de doctor y se aumentará el miedo del niño antes de iniciar el tratamiento. No es necesario exigir un milagro para el médico y el niño.

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